martes, 29 de marzo de 2011

Por primera vez, bautizaron a una hija de un matrimonio igualitario en Latinoamerica


El pastor luterano Andrés Albertsen, quien celebró ayer en esta Capital el primer bautismo en Latinoamérica de un hijo de un matrimonio igualitario, oriundo de la capital entrerriana, aseguró hoy que actuó "en representación de Dios" porque se "podía ver el amor que unía a esa familia".

Además, en declaraciones a DyN, expresó que la ceremonia, realizada en la Iglesia Dinamarquesa, ubicada en Carlos Calvo 257, barrio porteño de San Telmo, "fue básicamente igual a la de otros bautismos, con la diferencia de que en lugar de referirme y de dirigirme a los 'padres', decía 'mamás'". Las madres de Bianca, Claudia Giménez y Paola Relea, que son católicas y viven en Paraná, dijeron por su parte que "es una esperanza" porque "significa que se está aceptando la diversidad", según publicó hoy el diario Clarín.

"La verdad es que Claudia y Paola se aman y están unidas en matrimonio y tuvieron una nena preciosa que quisieron bautizar. Y yo actué en representación de Dios que, a mi entender, podía ver el amor que unía a esa familia, un amor que le agradecían a Dios, y por eso estaba encantado de recibir como hija suya a Bianca", explicó Albertsen. En esa línea, agregó: "No me puedo imaginar a Dios poniendo otras condiciones o diciendo: 'lo voy a hacer, pero hagamos como que Bianca tiene una sola mamá', cuando en realidad tiene dos.
Fue una alegría compartir ese momento con la familia que integran Claudia, Paola y su hija Bianca". Se trata de un caso inédito en Latinoamérica y la beba recibió el sacramento en una Iglesia Luterana por la oposición que encontraron en la iglesia católica.

Bianca Juliana Giménez Relea tiene tres meses y dos mamás: Claudia Giménez (35) y Paola Relea (29), quienes están juntas desde hace siete años y en octubre de 2010 se convirtieron en la primera pareja del mismo sexo en casarse en Paraná.

"Para nosotros, desde la Comunidad Homosexual Argentina, este es un evento muy emotivo porque marca, sobre todo, que el amor no tiene sexo y que Dios nos acepta a todos por igual", sostuvo por su parte Alejandra Portatadino, miembro de la Iglesia Luterana Dinamarquesa e integrante de la Comisión Directiva de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), quien estuvo presente en la ceremonia.

"Que somos todos iguales es precisamente el concepto que venimos trabajando en la CHA hace 25 años, cuando fue la primera marcha del orgullo. Éramos 30 personas y con caretas, nunca nos hubiéramos imaginado un acontecimiento como este bautismo", completó.

La Iglesia Dinamarquesa de Argentina, fundada en 1924, mantuvo siempre una postura de apertura hacia la comunidad homosexual y desde que en diciembre de 2002 se sancionó la Unión Civil en la ciudad de Buenos Aires, realizó numerosas bendiciones de parejas sin importar su orientación sexual, consignó Clarín.

:: Clarín
:: La Razón

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